Suelo soñar todas las noches cosas imposibles o que parecen difíciles de suceder.
He soñado que vuelo con el simple hecho de desearlo, deslizándome entre los cielos y sintiendo la libertad como si fuese la brisa golpeando mi rostro. El caer siempre ha sido un riesgo, no obstante eso jamás me ha impedido alzarme sobre las personas y visitar lugares que jamas habría de conocer en el reino onírico de no ser por tomar aquel riesgo.
Una vez como águila azul, me eleve sobre los montes y las montañas. Atravesé enormes cordilleras para llegar a las cumbres más altas que pude soñar. Sobre ellas estaban las ruinas de un reino olvidado, grandes arcos tallados en piedra con runas escritas. Atravesando los arco; los caminos estaban rotos y las casas solo poseían algunas de sus paredes como si les hubieran arrancado los techos y la gente. ¿Quien habrá sido el arquitecto de aquel maravilloso reino?
Se pierde en mis recuerdos y no he podido visitar aquellas ruinas nuevamente, mis sueños se enturbian con anhelos y miedos, dejando de lado aquellos fantásticos lugares y las extrañas personas que pueblan mis sueños.
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